Combustión Humana expontánea
Lo más sorprendente del fenómeno es que se produzca en sÃ, por no hablar de la dificultad de explicar cómo se produce. Y es que la incineración de un cuerpo humano necesita exponerse a temperaturas superiores a 1650º C durante horas.
Casos documentados:
Al parecer hay documentados numerosos casos desde hace siglos. Estos son algunos de los más celebres casos documentados:
- Cornelia Bandi (1731): se trataba de una condesa residente en Verona de 62 años presunta vÃctima de la CHE. Su servicio comprobó estupefacto como su señora no permanecÃa en su lecho. En cambio, en su habitación encontraron dos piernas, un cráneo, unos dedos calcinados y cenizas.
- Padre Bertoli (1789): El Padre Bertoli fue encontrado calcinado debajo de su túnica en Filetto. La ropa más cercana a la piel también se quemó pero sorprendió el hecho de que su túnica no lo hiciese.
- Mrs. Cochrane (1904): Fue encontrada muerta por quemaduras en Falkirk. Según los testigos parecÃa como si se hubiese fundido por el calor.
- Mary Carpenter (1938): Mientras navegaba junto a su marido e hijos, la señora Carpenter vio como su cuerpo quedaba envuelto en llamas en Norfolk. La señora se convirtió rápidamente en cenizas.
- Marie Rissel (1951): Se trataba de una señora de 67 años que apareció incinerada totalmente en EE.UU.. Sólo quedó un pie carbonizado y cenizas. El FBI investigó el caso y concluyó que para lograr dicha incineración se tendrÃa que haber producido una temperatura altÃsima. El problema es que no se evidenciaron indicios que mostrasen el posible método usado para que la mujer quedase en ese estado.
- John Bentley (1966): Se trataba de un médico retirado de Pennsylvania. Al igual que en otros casos, de él sólo quedaron cenizas y sus piernas intactas.
- Robert Bailey (1967): se trataba de un vagabundo cuya supuesta CHE provocó un incendio en Londres. Cuando los bomberos fueron a apagar el fuego vieron que la fuente de las llamas partÃa del interior del cuerpo de Bailey.
- Leon Eveille (1971): Era un hombre de 40 años que fue encontrado calcinado en su coche cerca de Arcis-sur-Aube (Francia). Este caso es curioso ya que, ha diferencia de otros presuntos sucesos de CHE, el cristal del coche se fundió. Eso sÃ, por fuera parecÃa intacto y el depósito de combustible permaneció lleno y sin explotar. Es uno de los casos en los que los investigadores renunciaron a dar una conclusión.
- Henry Thomas (1980): Fue un caso similar al de la condesa Bandi. Las piernas y el cráneo de la vÃctima yacÃan junto a un montón de cenizas en la casa que Thomas tenÃa en Gwent (Reino Unido). Como en la mayor parte de los casos, la CHE del hombre de 70 años apenas habÃa afectado a algo más que su propio cuerpo.
- Jeannie Saffin (1982): Se trataba de una mujer que fue pasto de las llamas. Su padre fue testigo de cómo las llamas consumÃan su hija y no pudo hacer nada por evitar su muerte.
No todos los afectados murieron. Hubo algún superviviente. El más conocido fue el siguiente:
- Jack Angel (1974): Estuvo cuatro dÃas inconsciente en su autocaravana en Georgia, EE.UU. Cuando se despertó encontró su cuerpo lleno de quemaduras que le provocaron profundas úlceras. A pesar de todo su ropa y su caravana estaban intactas. Él sobrevivió. Los doctores que investigaron su caso determinaron que esas quemaduras parecÃan haberse producido desde el interior del cuerpo del señor Angel. La policÃa tampoco encontró nada.
Posibles causas:
- Ira de Dios: Es la explicación más simple. Si no se puede explicar algo es que el creador asà lo dispone.
- Ira del Maligno: Es una versión de la explicación anterior más maniquea pero con el mismo grado de reflexión.
- Ingesta de combustible: Como el alcohol. Durante algún tiempo se creyó que la causa de la CEH era debida al exceso de alcohol en los tejidos humanos. Pero la experimentación parece haber demostrado imposible esta conjetura. Sà puede agravar y acelerar un proceso de CEH, pero nunca generarlo.
- Hipótesis general de mala identificación: Esta teorÃa plantea que los casos documentados de CEH son fruto de una mala identificación y que en realidad sà que habÃa una explicación demostrable al acontecimiento que no se subo diagnosticar en su momento.
- Efecto Mecha: En todos los casos de CEH, la vÃctima estaba vestida. Esta ropa harÃa de mecha que, gracias a una chispa, prenderÃa la grasa del individuo. La mecha, en este caso la ropa, no se consumirÃa porque se irÃa empapando con la grasa fundida que se irÃa derritiendo con la combustión. Lo cierto es que, al igual que una vela, una combustión humana de este tipo no serÃa tan rápida como la que se estima en la CEH.
- Fuego por descarga estática: Esta teorÃa plantea la posibilidad de que la acumulación de electricidad estática que genere una chispa que haga arder la ropa. Esta hipótesis se debe completar con la del efecto mecha. Juntas cerrarÃan una posible causa de la CHE.
- Flatulencias incendiarias: Esta teorÃa explicarÃa la CEH debido a la combustión de los gases digestivos. Lo que no explica como se puede producir la chispa que empieza dicha combustión.
- Radiación interna: Esta teorÃa tratarÃa de demostrar que ciertos elementos radioactivos, como por ejemplo el potasio, emitirÃan radiación gamma que, en ciertas condiciones. Si esta radiación colisionara con algunas moléculas se podrÃa producir una reacción nuclear en cadena. Los partidarios de esta teorÃa aseguran que si la radiación gamma colisionara con las moléculas de deuterio que se puede encontrar con cierta facilidad en la grasa humana, se obtendrÃa un combustible para la reacción en cadena y provocando la CHE. Lo difÃcil serÃa producir las condiciones especiales para que se inicie esa reacción. Hay quien cree que esas condiciones podrÃan venir determinadas por el estrés o alguna enfermedad. El problema que ha visto esta teorÃa es que no se han encontrado rastros de esa radiación.
CrÃticas:
La principal crÃtica parte de la poca fiabilidad de los datos documentados. A pesar de que están documentados muchos dudan de que sean ciertos y no dan credibilidad a los testigos presenciales.
Más crÃticas se basan en la imposibilidad del fenómeno en sà y en la crÃtica de las explicaciones que se dan a la CHE que, como hemos visto, tienen una difÃcil comprobación empÃrica, cuando no teórica.




(3.5)
March 18th, 2008 at 11:24 am
SerÃa interesante conseguir este documental (no sé si estará en español)
http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/158853.stm